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viernes, 11 de febrero de 2011

Infectada del virus

Infectada por el virus.

Todos corrían a la salida,desesperados.La marea de gente me tragó en cuestion de segundos y yo desorientada me incorporé como pude en medio de los cuerpos agitados,heridos,apelotonados luchando por una bocanada de aire.Cuando las luces se apagaron,y las compuertas sellaron el recinto,entré en pánico,no se podía extender el virus y sencillamente íbamos a ser sacrificados igual que a reses.Me ví muerta.fría,amontonada junto a otros centenares de cuerpos como se podia observar en las calles.En medio del caos,yo era una víctima más.
¿Que quién era el verdugo?la vida,porque quien vive se expone a ella.A tropezar,a caer,a infectarse de un virus mortal...En medio del caos yo era una victima más.
Cuando ya podía salir a dar un paseo por los jardines del recinto hospitalario,cuando ya no se me retorcían las tripas  a cada poco tiempo,ya podía abrir los ojos sin que me deslumbrase la luz del dia,apareciste tu.
Tuve la sensación de ser libre lejos de los retrovirales,el hopital,la peste.Me perdí contigo por aquellos lugares que aún no habían sido arrasados por el desastre.Me sentí a salvo.
Fué al besarte.
Corrió por la comisura de tus labios un ávido  hilillo de sangre,sonreiste y me dijiste:te quiero,y pude observar ese racimo de venas azules putrefactas debajo de tu piel blanca impolúta.Ojiplática,saboreé tu sangre en mi boca,me limpié con el hombro de mi bata blanca de enferma.
Estaba perdida.No sólo estaba convaleciente y por lo tanto débil,sino que tenía de nuevo el virus recorriendo mi cuerpo entero.Débil y enferma.
Aunque stabamos muertas en aquel lugar al margen del apocalípsis,donde la claridad del dia llegaba a todos los rincones,donde parecía que todo cuanto dejamos atras sólo era posible en una terrible pesadilla,súpe que no tenía otra opción que la de seguir,seguirte a dónde fuera que dirigieses corriendo delante de mi,dejando ese halo de misterio al que ya era adicta.
Dudo que los retrovirales pudiesen hacer algo con mi cuerpo frágil,pero entendí que aunque posiblemente me iba a desplomar en cualquier momento por la profunda fatiga,esos instantes en los que corría hacia ti,y que hacían latir fuerte mi corazón eran la forma en la que,sin duda quería morir,con todos mis esfuerzos,con todas mis ganas,con toda mi pasión,quería morir así,desvanecerme mirándome en tus ojos cálidos como el sol del verano,con tus manos suaves sobre mi rostro pálido,enfermo de amor por ti.
Resultó que te detuviste.Cogiste mi mano y hablamos de volver al desastre para intentar dar con el antídoto y yo quería agotar la esperanza,sólo por estar un segundo mas a tu lado.
Cuando se abrieron las tuberías que expulsaron el gas tóxico,se abrieron también las compuertas,¡sabía que lo conseguirías!salí como pude arrastrada por la multitud,casi sin aliento.
Vi tu rostro emborronarse ante mi,llorar encima de mi,zarandearme de forma histérica,hasta que me diste un beso,y el mismo virus me devolvió la fuerza,camino a un estado de rediviente,pero si era a tu lado,valía la pena.Hasta que te conocí sólo quería curarme,ahora sólo quiero,así sea medio muerta,existir a tu lado,el tiempo que sea.

3 comentarios:

  1. A ti infectada si aun puedes oir en medio de tu agonìa, Sigue Amando, sigue sintiendo, que todo aquello que sale de tu corazòn con mucha intensidad te viene de vuelta, es una Ley infalible. Ese final reafirma que el Amor sigue siendo el camino, la locura,la cordura,la cura y el motivo de nuestra existencia...

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  2. Un millón de gracias!!te escucho,te escucho y pienso...que me parece que no tengo otra opción...después de todo mi corazón va por libre y siempre acabo caminando hacia donde el me lleva...

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  3. De nada, a ti por invitarme. Y recuerda que no hay mejor brùjula que el Corazòn, y el tuyo es Grande y sabe a donde te llevarà !!!.

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