Mis días subida al tejado parecen terminarse,ahora subiré a sitios más altos,esta vez,creo que cogeré alguna estrella con mis propias manos,o intentaré coger el sol,aunque pueda quemarme.
El mar del verano se llevó los recuerdos que sobraban en mi memoria,ahora casi puedo afirmar que debajo de mi pecho late un corazón libre,o al menos listo, para bombear la sangre de mi cuerpo sin que duela.
La vida corre con sus botas polvorientas,el camino de los placeres que no duelen,ni pesan en el alma.Yo voy con ella.
Como una larga carretera llena de luces de neón,avisos para mi,así veo los días,en los que sale el sol,y aunque llueve,es bonito.
Saber a dónde vas es liberador.

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